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La comodidad con dolor se paga

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El dolor de espalda, en especial el dolor de su parte inferior, es una “epidemia” en nuestro país. Según estimaciones, no menos del 80-90% de la población padece algún tipo de molestia en un momento u otro. En algunas sociedades más fuertes, donde las personas realizan trabajos más físicos y no permanecen tanto tiempo sentadas o de pie, los problemas de espalda prácticamente se desconocen. El dolor de espalda lo causa en primer lugar nuestro estilo de vida habitual. También este dolor, casi siempre, se relaciona con el estrés. El estrés disminuye el flujo de sangre en diversos tejidos de la región de la espalda.

Pilates: La mejor medicina

Afortunadamente, la espalda es un área sobre la cual podemos tener control. Muchos problemas de espalda surgen porque se está demasiado tiempo sentado y no se utilizan los músculos abdominales y de la espalda. La vida sedentaria representa una merma, mientras que una actividad como el método de ejercicios de Pilates facilita el funcionamiento abdominal y de los músculos de la espalda.

¿Qué zonas deben ejercitarse para fortalecer la espalda?

Existen dos zonas básicas que deben ejercitarse: los músculos inferiores de la espalda y los músculos abdominales. Fortalecer los músculos y los ligamentos de la parte inferior de la espalda otorgará a la columna la resistencia necesaria para un funcionamiento sin lesiones. Unos músculos abdominales fuertes reducen el estrés en la parte inferior de la espalda al repartirse la carga.

¿Qué puede ofrecer el practicar Pilates?

Pilates es el único método de ejercicio que consigue trabajar la musculatura profunda de la espalda y flexibilizar la columna. Si hacemos ejercicio con el método Pilates no corremos ningún riesgo, porque este método está creado para trabajar desde el centro del cuerpo y pone especial atención a la zona abdominal, beneficiándola al relajarla. Estira y flexibiliza los músculos paravertebrales que acumulan mucha tensión y articula la espalda, movilizándola y flexibilizándola para evitar el dolor. Corrige las malas alineaciones lumbares y alarga y estiliza los músculos, lo que da como resultado el cuerpo estilizado que se logra con Pilates.

Consulte a su médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios.

“El ejercicio es una parte integral tanto del tratamiento no quirúrgico como del post-operatorio”

Dr Stanley Herring, Puget Sound Physicians: The Physician and Sportmedicine.